Jump to ContentJump to Main Navigation
Carnival and National Identity in the Poetry of
Afrocubanismo$

Thomas F. Anderson

Print publication date: 2011

Print ISBN-13: 9780813035581

Published to Florida Scholarship Online: September 2011

DOI: 10.5744/florida/9780813035581.001.0001

Show Summary Details
Page of

PRINTED FROM FLORIDA SCHOLARSHIP ONLINE (www.florida.universitypressscholarship.com). (c) Copyright University Press of Florida, 2017. All Rights Reserved. Under the terms of the licence agreement, an individual user may print out a PDF of a single chapter of a monograph in FLASO for personal use (for details see http://www.florida.universitypressscholarship.com/page/privacy-policy). Subscriber: null; date: 26 February 2017

(p.277) Appendix: A Brief Anthology of Poems Inspired by Afro-Cuban Carnival

(p.277) Appendix: A Brief Anthology of Poems Inspired by Afro-Cuban Carnival

Source:
Carnival and National Identity in the Poetry of Afrocubanismo
Publisher:
University Press of Florida

1) Felipe Pichardo Moya, “La comparsa” (1916)

Para el Dr. Fernando Ortiz

  • Por la calleja solitaria
  • se arrastra la comparsa como una culebra colosal.
  • En el silencio de la noche
  • hombres, mujeres, niños, cantan con un monótono compás;
  • los unos detrás de los otros en una fila inacabable,
  • van agarrados por los hombros con un temblor epilepsial.
  • Los ojos brillan en las órbitas
  • chispeando como un puñal en la siniestra oscuridad,
  • y los cuerpos se descoyuntan en una furia demoníaca
  • al impulso irresistible de los palitos y el timbal.
  • Por la calleja solitaria
  • se arrastra la comparsa como una culebra colosal.
  • Vienen primero los muchachos
  • Llevando hachones cuyas luces el viento hace temblequear;
  • y un gran tumulto de mujeres, con los brazos extendidos,
  • haciendo estremecer sus hombros y sus caderas, van detrás.
  • Suben las voces por encanto,
  • y luego vuelven a bajar;
  • la música, ronca y monótona, va evocando mil raras cosas
  • como el simún cuando remeda el estertor de algún titán,
  • y de los pechos que jadean
  • sale un soplo sibilante: ¡tal el del viento sobre el mar!
  • (p.278) Por la calleja solitaria
  • se arrastra la comparsa como una culebra colosal.
  • Uno, dos, tres hércules
  • con sus trajes más chispeantes y el paso esclavo del compás
  • van apoyando sobre el vientre unas farolas gigantescas
  • que en un equilibrio penoso parecen irse a drribar.
  • Dan unos pasos hacia el frente,
  • luego dan otros hacia atrás
  • como un rapto de locura…Y de pronto, a un vago impulso,
  • atravesando las aceras como en un rápido zig-zag,
  • hacen temblar a las farolas
  • con un temblor epilepsial.
  • Poe la calleja solitaria
  • Se arrastra la comparsa como una culebra colosal.
  • Pasa una guardia numerosa
  • que va estremeciendo sus cuerpos con el más lúbrico ademán…
  • Cesa la música de pronto, suben las voces por encanto
  • cual si llegaran al final….
  • Es “Él” que viene: todos callan:
  • ¡Hay un silencio emocionante, se siente el fuerte respirar:
  • en la cabeza de una joven, sobre el escudo legendario
  • lleva un simbólico animal!
  • En la calleja solitaria
  • se enrosca la comparsa como una culebra colosal.
  • Entre dos filas de mujeres
  • que se contorsionan nerviosas como mordidas por Satán,
  • va un alto anciano tembloroso en cuyos ojos luce el fuego
  • de una mirada casi irreal.
  • Lleva un cetro entre las manos y murmura con voz opaca
  • un misterioso sortilegio que sólo él puede rezar,
  • un misterioso sortilegio
  • como un rezo de ritual
  • (p.279) que evoca la gloria del trono donde él reinaba cuando niño
  • allá en su selva ecuatorial,
  • entre las tribus de guerreros y de sagrados sacerdotes
  • que lo adoraban al pasar…
  • En la calleja solitaria
  • se enrosca la comparsa como una culebra colosal.
  • Bajo la luz de las farolas
  • se ven los torsos de caoba que el sudor hace rebrillar;
  • las sombras tiemblan en las casas
  • con un temor del más allá:
  • la música, ronca y monótona va evocando mil cosas raras
  • —tal el simún cuando remeda el estertor de algún titán—
  • de entre los pechos que jadean
  • sale un soplido sibilante como el del viento sobre el mar,
  • y los cuerpos se descoyunten en una furia demoníaca
  • al impulsar irresistible de los palitos y el timbal.
  • En la calleja solitaria
  • se enrosca la comparsa como una culebra colosal.

(Habana, Carnaval de 1916)

(from Gráfico 7.160 (March 25, 1916): 8.)

2) Alejo Carpentier, “Juego santo” (1927)

  • Ecón y bongó,
  • atabal de timbal,
  • ecón y bongó,
  • timbal de arrabal.
  • Rumba en tumba,
  • tambor de cajón.
  • ¡Qué le zumba!
  • Ecón con ecón,
  • timbal y bongó,
  • tambor de cajón.
  • (p.280) Por calles de Regla
  • lleva la comparsa
  • juego santo
  • en honor de Ecoriofó.
  • Farola en alto,
  • anilla de oro,
  • chancleta ligera,
  • pañuelo bermejo…
  • Ataron el chivo,
  • mataron el gallo,
  • asaron cangrejos,
  • sacaron el diablo…
  • ¡Baila, congo,
  • ya suena el empegó!
  • Son toques de allá,
  • los cantos de Eribó
  • Ecón y bongó,
  • atabal de timbal,
  • rumba en tumba,
  • timbal de arrabal.

(from Obras completas de Alejo Carpentier. Vol. 1. Mexico: Siglo XXI, 1983.)

3) Emilio Ballagas, “Comparsa Habanera” (1934)

  • La comparsa del farol
  • (bamba uenibamba bó.)
  • Pasa tocando el tambor.
  • ¡Los diablitos de la sangre
  • se encienden en ron y sol!
  • “A'ora verá cómo yo no yoro.
  • (Jálame lá calimbanyé…)
  • Y'ora verá como yombondombo.
  • (Júleme la cumbumbanyé…)”
  • (p.281) El santo se vá subiendo
  • cabalgando en el clamor
  • “Emaforibia yambó.
  • Uenibamba uenigó.”
  • ¡En los labios de caimito,
  • los dientes de anón!
  • La comparsa del farol
  • ronca que roncando vá.
  • ¡Ronca comparsa candonga
  • que ronca en tambor se vá!
  • Y…¡Sube la loma! Y ¡dale al tambor!
  • Sudando los congos van tras el farol.
  • (Con cantos yorubas alzan el clamor.)
  • Resbalando en un patín de jabón
  • sus piernas se mueven al vapor del ron.
  • Con plumas plumero
  • de loro parlero
  • se adorna la parda
  • Fermina Quintero.
  • Con las verdes plumas
  • de loro verdero.
  • ¡Llorando la muerte
  • de Papá Montero!
  • La comparsa del farol
  • ronca que roncando vá.
  • Ronca comparsa candonga
  • bronca de la cañadonga…
  • ¡La conga ronca se vá!
  • Se vá la comparsa negra bajo el sol
  • moviendo los hombros, bajando el clamor.
  • Y ¡Sube la loma! (Y baja el clamor.
  • Pasa la comparsa mientras baja el sol.)
  • (p.282) Bailan las negras rumberas
  • con candela en las caderas.
  • Abren sus anchas narices,
  • ventanas de par en par
  • a un panorama sensual…
  • La conga ronca se vá
  • al compás del atabal…
  • ¡Sube la loma, dale al tambor!
  • Sudando los negros van tras el farol.
  • (Los congos dan vueltas y buscan el sol
  • pero no lo encuentran porque ya bajó)
  • La comparsa se enciende su rojo farol
  • con carbón de negros mojados en ron.
  • La comparsa negra menéandose va [sic]
  • por la oscura plaza del Catedral.
  • La comparsa conga vá con su clamor
  • por la calle estrecha de San Juan de Dios.
  • “Apaga la vela
  • que'l muelto se vá.
  • Amarra el pañuelo
  • que lo atajo ya.
  • Y ¡enciende la vela
  • que'l muelto salió!
  • Enciende dos velas
  • ¡Qué tengo el Changó!”
  • La comparsa conga temblando salió
  • de la calle estrecha de San Juan de Dió.
  • ¡Clamor en la noche del ronco tambor!
  • Rembombiando viene
  • rembombiando vá…
  • La conga rembomba
  • (p.283) rueda en el tambor.
  • La conga matonga
  • sube su clamor
  • ronda que rondando
  • ¡ronca en tambor!
  • En la oscura plaza del cielo rumbea
  • la luna. Ye sus anchas caderas menea.
  • Con su larga cola de blanco almidón
  • vá la luna con
  • su bata de olán.
  • Por la oscura plaza de la noche vá
  • con una comparsa de estrellas detrás.
  • Y la mira el congo, negro maraquero,
  • suena una maraca. Y tira el sombrero!
  • Retumba la rumba
  • hierve la balumba
  • y con la calunga
  • arrecia el furor.
  • Los gatos enarcan
  • al cielo el mayido.
  • Encrespan los perros
  • sombríos ladridos.
  • Se asoman los muertos del cañaveral.
  • En la noche se oyen cadenas rodar.
  • Rebrilla el relámpago como una navaja
  • que la noche conga la carne le raja.
  • Cencerros y grillos, güijes y lloronas:
  • cadenas de ancestro…y…¡Sube la loma!
  • Barracones, tachos, sangre del batey
  • mezclan su clamor en el guararey.
  • Con luz de cocuyos y helados aullidos
  • anda por los techos el “ánima sola.”
  • (p.284) Destrás de una iglesia se pierde la ola
  • de negros que zumban maruga en la rumba.
  • Y apaga la vela
  • Y ¡enciende la vela!
  • Sube el farol,
  • abaja el farol.
  • Con su larga cola, la culebra vá.
  • Con su larga cola, muriéndose vá
  • la negra comparsa del guaricandá.
  • La comparsa ronca perdiéndose vá.
  • ¡Qué lejos!…lejana…muriéndose vá.
  • Se apaga la vela; se hunde el tambor.
  • ¡La comparsa conga desapareció!

(from Cuaderno de poesía negra. Santa Clara: La Nueva, 1934.)

4) Felix B. Caignet, “La conga prohibida” (1936)

  • ¡Qué balbaridá, Dio mío!
  • ¿A donde bamo'a paral…?
  • A lo negro no han dejao
  • lo blanco sin calnabal.
  • La conga ettá prohibía,
  • dise un bando milital…
  • Quien no tenga traje'seda
  • se queda sin calnabal…
  • Y qué daño hase la conga?
  • Bamo…dígame, ¿qué daño?
  • Si cuando el bocú resonga
  • y repiquetea el caldero,
  • la coquilla de la conga
  • etremese al pueblo entero:
  • ¡La conga! ¡Biba la conga!
  • ¡La conga, con su alegría,
  • la conga que huele a grajo,
  • la conga del pueblo bajo
  • sin social hipocresía!
  • (p.285) ¡la conga que noj pelmiten
  • pa'nuncios eletorales,
  • y ahora noj quitan la conga;
  • ¡noj dejan sin calnabale!
  • Me paltieron pore'leje…
  • ¡Tanto como yo pensaba
  • que me iba a dibeltil!!
  • ¡Sufre, negro,
  • date un trago,
  • y anda…acuétate a dolmil!
  • “Las congas están prohibidas”
  • dise un bando milital,
  • y no se puede arroyal;
  • quien no tenga traje'seda,
  • se queda sin calnabal.
  • ¿Pol qué no dejan al pueblo
  • que cante y vaya'rroyal?
  • ¡Ah…ya sé! Polque la conga,
  • según dicen lo mayore,
  • resulta un baile inmoral.
  • ¡Eso sí que hace grasia!
  • ¡Hablal de moralidá;
  • y con conga…arroyando,
  • se telminan casi siempre
  • la fietas de sosiedá!

(from A golpe de maracas: poemas negros en papel mulato. Havana: Casin, 1950.)

5) Alfonso Camín, “Carnaval en la Habana”

  • Yo no sé lo que serán
  • los carnavales en Niza,
  • en Venecia, en Nueva Orleáns;
  • pero los cuatro domingos
  • de la Habana en Carnaval,
  • esos no hay quien los supere
  • ni los iguale jamás.
  • Desde la noche de Reyes
  • (p.286) al Martes de carnaval,
  • iban saliendo en comparsas
  • los ñáñigos a bailar.
  • Por Zanja y Carlos III,
  • Belascoain y Amistad;
  • por todas las calles viejas
  • que van al Parque Central,
  • que arrancan de la Machina
  • oliendo a negra y a mar,
  • bailando va “La Culebra,”
  • bailando va “El Alacrán.”
  • Diablito cascabelero
  • salta de aquí para allá;
  • unas veces va delante
  • y otras veces va detrás,
  • como un faquir comelumbre,
  • como un Fu Manchú oriental;
  • como otro rey de Abisinia
  • que hace un alto en Gilbraltar,
  • con más talegas que Londres
  • y más pompas que un bajá.
  • Ecué, Abasí, Changó
  • Ochún, Yemayá.
  • Detrás, vestidas de rojo,
  • Lo mismo que un framboyán,
  • vienen bailando las negras,
  • sudor, cadera y compás.
  • Vienen también las mulatas
  • —mango, caoba y coral—
  • canela que ahora da Cuba
  • y antes la daba Ceylán.
  • Abren balcones las blancas,
  • sale el tendero al portal;
  • igual que antorchas al viento
  • los cuerpos vienen y van;
  • gritan, se alejan, se acercan,
  • (p.287) sigue la danza sensual
  • y aplauden blancos y negros
  • la danza de Calabar.
  • Danza de Sierra Leona,
  • Noche, desierto, arenal;
  • Danza que vino del Congo,
  • como un clamor, sobre el mar.
  • Mezcla de rito africano
  • y de catolicidad,
  • se oye en los aires calientes
  • la frase sacramental:
  • Ecué, Abasí, Changó
  • Ochún, Yemayá.
  • Ahora son otras comparsas
  • las que por las calles van.
  • La Costa de los Esclavos
  • se refleja en “Los Gambá”;
  • negros que mueven trapiches,
  • cantan, sudan sin cesar,
  • temorosos al componte
  • y a la voz del mayoral.
  • “Dandys” de Jesús María
  • con aires de Ku-klux-klan,
  • ya no son lo que ayer eran
  • ni echan la Habana a temblar.
  • Pero vienen “Las Bolleras”
  • dando bollitos de pan,
  • y viene “La Jardinera,”
  • “La Jardinera” se va.
  • Toda la Habana bailando,
  • toda la Habana aclamando
  • ritmo, cadera y compás,
  • va la comparsa marchando,
  • va la comparsa ondulando
  • como si fuera un majá.
  • (p.288) Ecué, Abasí, Changó
  • Ochún, Yemayá.
  • Carnaval el de mis tiempos
  • de la Habana en Carnaval:
  • toda la Habana en colores,
  • toda la Habana en tambores,
  • toda la Habana en fulgores,
  • toda la Habana en vals.
  • La Reina con sus princesas
  • y en su carroza triunfal,
  • va, desde Marte y Belona,
  • por todo el Prado hasta el mar.
  • Confetis y serpentinas
  • al aire vienen y van
  • y hasta las velas del puerto
  • se ven alegres bailar.
  • Blancas y en blancas carrozas,
  • mujeres sin antifaz,
  • pues que esconder esas caras
  • fuera pecado mortal.
  • Ojos que París no tiene,
  • que nunca Londres tendrá,
  • y hay que buscar en Sevilla
  • o en la Arbia del Corán.
  • No va en las carrozas Momo,
  • sino que va Floreal
  • y huela toda Habana
  • a jazmín y a tulipán.
  • Ecué, Abasí, Changó
  • Ochún, Yemayá.
  • Todos los coches abiertos
  • al clamor de la ciudad
  • y todos los corazones
  • campanario en catedral.
  • La carroza de “El Encanto”
  • (p.289) con tantas bellezas va,
  • que por donde va pasando
  • va oliendo el aire a rosal.
  • “Crusellas y Compañía”
  • perfuma el aire al pasar;
  • da chocolates “La Estrella”
  • y aroman el litoral
  • “Villaamil,” “Tomás Gutiérrez,”
  • “Gener,” “Punch” y “Partagás.”
  • Ojos de ron “Carta de Oro”
  • y una flor en el ojal,
  • “Bacardí” llegó de Oriente
  • y es en la Habana el sultán.
  • Desfila el Centro Asturiano,
  • el Canario y el Balear;
  • desfila el Centro Gallego
  • y hay Baile en el “Nacional.”
  • Con todo el Valle en los ojos
  • y el cielo de Monserrat,
  • Matanzas trajo a la Habana
  • las Cuevas de Bellamar.
  • Llaman la atención
  • y el cuerpo de Trinidad;
  • que ver ojos trinitarios
  • no es una cosa vulgar.
  • Panchita, que va bailando,
  • “Para Camagüey se va,”
  • pero dejando un recuerdo:
  • cintura, caña y palmar.
  • Ecué, Abasí, Changó
  • Ochún, Yemayá.
  • Todo el cielo de la Habana
  • Se viste de Carnaval:
  • La tarde se viste de oro,
  • La noche lleva antifaz
  • (p.290) y está siempre amaneciendo
  • la Habana por tierra y mar.
  • Bien vista Blanca Nieves,
  • bien de luna y alquitrán,
  • de espuma del Mar Caribe,
  • de sol, de rosa y coral,
  • la Habana es siempre la Habana,
  • la Habana alegre y locuaz,
  • la del balcón y los brazos
  • abiertos de par en par
  • Si Paría vale una misa,
  • la Habana vale algo más;
  • por ser la Habana paloma;
  • se hizo Drake gavilán.
  • No muere el yanque de tedio [sic]
  • porque hay en Cuba un palmar
  • y tiene en Tampa y en Miami
  • la misma luz tropical.
  • Yo no sé lo que serán
  • los carnavales en Niza,
  • en Venecia, en Nueva Orleáns;
  • pero los cuatro domingos
  • de la Habana en Carnaval,
  • esos no hay quien los supere
  • ni los iguale jamás.
  • ¡Ecué, Abasí, Changó
  • Ochún, Yemayá!

(from Maracas y otros poemas. Mexico: Impresora Azteca, 1952.)

6) Julio Ayllón Morgan, “Romance da la comparsa” (1946)

  • ¡Paso, paso! que ya viene
  • desfilando la comparsa
  • como un maja voluptuoso
  • de liturgia milenaria.
  • La música toma el aire
  • (p.291) y lo penetra y empapa
  • impregnando al gran gentío
  • que contempla la parada
  • con los sones elocuentes
  • de su verba alucinada.
  • Voz de mujer, tentación,
  • el clarinete levanta
  • los salmos estupefactos
  • de una leyenda olvidada
  • y responden los tambores
  • en masculina sonata,
  • arrancando un canto al coro
  • que va siguiendo las pautas:
  • ayes de angustia y lujuria
  • martirizando gargantas.
  • Lazarito y Caridad,
  • delante de la comparsa,
  • el uno con un hachón
  • y la otra con bata larga,
  • entre los dos son seis palmos
  • de vibraciones mareadas.
  • Nunca fueron al colegio
  • o están en el primer aula;
  • pero ¿que? sin saber tanto
  • van bailando en la comparsa
  • y los aplaude la gente
  • con frenética rociada.
  • Son dos príncipes tostados
  • recibiendo esclava y salva
  • de pólvora que las manos
  • homenajean admiradas.
  • Macumbele, el “abacuá
  • “írimo” de los “biabangas,” [sic]
  • una epilepsia de ritmo
  • va floreando en la comparsa.
  • (p.292) Las piernas son dos alambres
  • poderosos, donde pasan
  • las corrientes formidables
  • del rayo de Santa Bárbara,
  • y la cintura se pierde,
  • como un remolino de agua,
  • para después encontrarse
  • por una brusca parada.
  • Macumbele, el “abacuá
  • írimo” de los “biabangas,”
  • ha dejado en la repisa
  • de su cuarto la “demanda,”
  • porque costaba el disfraz
  • treinta y cinco pesos plata
  • y no pagó al “encargado
  • y se apretujó la faja
  • para estrangular el hambre.
  • Pero eso no importa nada,
  • porque al impulso del ritmo
  • que balancea la comparsa,
  • Macumbele, el “abacuá
  • se siente un rey negro de África.
  • Macusa, la de los Sitios,
  • desenrollando las ancas
  • que son el alfiletero
  • de setecientas miradas,
  • temblequeantes sobre el talle
  • la pulpa de dos guanábanas,
  • se recuesta, palpitante,
  • sobre el rojo de la sábana
  • que ha formada el misterioso
  • son de música africana.
  • Se peleó con el marido
  • y la hijita anda descalza;
  • llevó a la casa de empeños
  • hasta la ropa de cama;
  • pero eso tampoco importa:
  • (p.293) con sus sandalias plateadas
  • y su vestido de seda,
  • en medio de la comparsa,
  • se siente la emperatriz
  • de la ciudad de La Habana.
  • ¡Paso, paso! que desfila
  • por el Prado, la comparsa.
  • La música, en armonía
  • grandiosa a fuerza de bárbara,
  • se filtra por los pulmones
  • como una atmósfera rara
  • y hace la respiración
  • tomar una marcha rápida,
  • mientras la sangre, en las venas,
  • galopa desenfrenada,
  • y el corazón se aligera
  • y el cerebro se emborracha.
  • ¡¡Paso!! que a los sones cósmicos
  • de la música africana,
  • como un majá voluptuoso,
  • va ondulando la comparsa.

(from Romancero Cubano. Havana: Rebeldía Estudiantil, 1946.)

7) Gilberto Hernández Santana, “La comparsa de semana Santa” (1935)

A Pedro Pérez García

  • Ya se oyen las latas,
  • y se siente el clamor;
  • Y en a vuelta de la esquina
  • se escucha la bumba que la voz quebranta
  • de la comparsa de Semana Santa.
  • Penetra la muerte
  • por la puerta del pecado que galope
  • vertiginoso;
  • (p.294) retiemblan las calles
  • y viene el cortejo en danza
  • chunguendao en el Viernes Santo;
  • se oyen los bongoses
  • y el ronco clamor, de los negros congos
  • con Obalufón,
  • trayendo el libengue
  • entre el ruído de tambores [sic]
  • y van para el cabildo de la loma del Carmen
  • donde está el Egbó.
  • Conga, malonga, con con có,
  • conga, malonga, con con có,
  • se escucha la lata,
  • se calla la lata,
  • conga, malonga, con con có.
  • La comparsa con Obalufón
  • viene con caretas
  • y alacranes de cartón;
  • y culebras de trapo de horrendo mirar…
  • Africa bulle
  • en el estruendo con que la conga espanta
  • y sigue en danza con sus faroles
  • la comparsa bronca de Semana Santa…
  • Hay quien viene investido
  • de túnica de rafia; distribuye el libengue
  • para los profanos:
  • la comparsa loca clama con voz ronca:
  • —Bulo, Bulo, Bulo
  • gracia de Likundu…
  • Presa de faroles prosigue la marcha
  • cantando la conga
  • con Obafulón.
  • Conga, malonga, con con có,
  • conga, malonga, con con có,
  • (p.295) se escucha la lata,
  • se calla la lata,
  • conga, malonga, con con có.
  • Se rompe la bumba de la quimbisa,
  • los hechiceros de la macumba
  • y del candombe
  • buscan el mal…
  • dos pollos negros y un gato prieto
  • se descuartizan
  • en la bullanga;
  • y por las calles huérfanas de luna
  • va la corriente
  • supersticiosa de la negra barahunda
  • presa de faroles y ebria de tambores.
  • Ya se va alejando
  • la potencia conga
  • hacia el cabildo oblongo y rústico
  • de la loma del Carmen;
  • y sólo quedan los ecos de la bumba
  • arrastrándose por las calles
  • en un son que la voz quebranta
  • y se pierde a lo lejos
  • la comparsa de Semana Santa
  • Conga, malonga
  • Con…con…cóooooo…

(from Semblanzas negras. Havana: Alfa, 1939.)

Anonymous Eighteenth- and Nineteenth-Century “Cantos de comparsa”

1) “Ta Julia”

  • Ma Rosario ta malo.
  • (¡Cángala lagontó!)
  • (p.296) —A be qué cosa tiene.
  • (¡Cángala lagontó!)
  • —Tiene barriga y doló.
  • (¡Cángala lagontó!)
  • —Etá embarasa.
  • (¡Cángala lagontó!)
  • —Culebra l'asuttá.
  • (¡Cángala lagontó!)
  • ¿Qué diablo son ese?,
  • pregunta e mayorá.
  • Mira diente d'animá,
  • mira fomma ne roccá,
  • mira sojo d'ese nimá,
  • ¿candela ne parese?
  • ¿Qué nimá son ese
  • que ne parese majá?
  • Ta Juliá mimo ba matá.
  • (¡Báquini ba di ba yo!)
  • —¿Qué nimá son ese?
  • (¡Báquini ba di ba yo!)
  • —Yo coje guataca.
  • (¡Báquini ba di ba yo!)
  • —Yo coje la pala.
  • (¡Báquini ba di ba yo!)
  • —Tierra co l'asaó.
  • (¡Báquini ba di ba yo!)
  • —Ma Rosario ta buena.
  • (¡Báquini ba di ba yo!)
  • —Mañana ba trabajá.
  • (¡Báquini ba di ba yo!)
  • —Grasia ta Juliá.
  • (¡Báquini ba di ba yo!)
  • —Fué quié la mato.
  • (¡Cángala lagontó!)

(p.297) 2) “Canto para matar culebras”

  • (Negrita)
  • —¡Mamita, mamita!
  • Yen, yen, yen.
  • ¡Culebra me pica!
  • Yen, yen, yen.
  • ¡Culebra me come!
  • Yen, yen, yen.
  • ¡Me pica, me traga!
  • Yen, yen, yen.
  • (Diablito)
  • —¡Mentira, mi negra!
  • Yen, yen, yen.
  • Son juego e mi tierra.
  • Yen, yen, yen.
  • (Negrita)
  • —¡Le mira lo sojo,
  • parese candela!…
  • ¡Le mira lo diente,
  • parece filere!…
  • (Diablito)
  • —¡Culebra se muere!
  • ¡Sángala muleque!
  • ¡Culebra se muere!
  • ¡Sángala muleque!
  • ¡La culebra murió!
  • ¡Calabasó-só-só!
  • ¡Yo mimito mató!
  • ¡Calabasó-só-só!
  • (Negrita)
  • —¡Mamita, mamita!
  • Yen, yen, yen.
  • (p.298) Culebra no pica
  • Yen, yen, yen.
  • Ni saca lengüita.
  • Yen, yen, yen.
  • Diablito mató.
  • ¡Calabasó-só-só!
  • (Diablito)
  • —¡Ni traga ni pica!
  • ¡Sángala muleque!
  • ¡La culebra murió!
  • ¡Sángala muleque!
  • ¡Yo mimito mató!
  • ¡Calabasó-só-só!

(from Órbita de la poesía afrocubana: 1928–1937. Ramón Guirao, ed. Havana: Ucar, García y Cía, 1938.)